| Jail | Activo | Total | Intentos fallidos |
|---|---|---|---|
| HTTP-GET-DOS | 141 | 705 | 7 |
| PORTSCAN | 288 | 737 | 4 |
| RECIDIVE | 51,706 | 52,263 | 5 |
| RECIDIVE-PERMANENT | 106 | 637 | 5 |
| SSHD | 613 | 1,210 | 25 |
Fail2ban trabaja en silencio y por su cuenta no informa de casi nada. Revisar un servidor significa ejecutar fail2ban-client status, leer la lista de jails y repetir el comando para cada jail por separado. Con una docena de jails configurados eso son doce comandos para responder a una sola pregunta: ¿hay algo golpeando esta máquina ahora mismo?
Esta página lo responde en una pantalla. Cada jail configurado aparece con el número de direcciones actualmente bloqueadas y el total acumulado desde que arrancó el servicio, de manera que un jail que no hace nada resulta tan visible como uno que trabaja mucho. Debajo están los baneos individuales, con la dirección, el jail que la atrapó y cuándo expira.
Si está decidiendo qué jails merecen la pena: empiece por sshd, añada el punto de autenticación de la aplicación web que aloje y solo después recurra a los filtros exóticos. Un jail que nunca se dispara no cuesta nada, pero tampoco le dice nada.
Un servicio silencioso es bueno solo mientras alguien se asome a él. Fail2ban no enviará un aviso diciendo que durante la noche bloqueó trescientas direcciones, ni tampoco uno diciendo que no bloqueó ninguna, y lo segundo inquieta más que lo primero: por lo general significa que una jaula está leyendo el fichero de registro equivocado. El resumen diario de la máquina lo compone Logwatch, y los bloqueos entran en él junto con todo lo demás.